La inflación estadounidense se desaceleró inesperadamente en noviembre, desacelerando su ritmo en el primer informe desde septiembre después de que un cierre del gobierno interrumpiera la recopilación de datos.
El índice de precios al consumidor aumentó un 2,7% en noviembre durante los últimos 12 meses, frente al 3% en septiembre y por debajo de las expectativas de un aumento del 3,1%, dijo el jueves la Oficina de Estadísticas Laborales.
El IPC subyacente –que excluye la volatilidad de los precios de los alimentos y la energía– aumentó un 2,6% durante el mismo período, muy por debajo de las estimaciones de un aumento del 3%.
El informe de inflación de noviembre no incluyó cifras mensuales, ya que el mes pasado el BLS canceló el informe de inflación de octubre porque un cierre gubernamental récord impidió la recopilación de datos.
La semana pasada, la Reserva Federal recortó las tasas de interés por tercera vez este año debido a las presiones sobre los precios, incluso cuando enfrenta un mercado laboral debilitado.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió la semana pasada que los próximos datos económicos “podrían verse distorsionados” por el cierre y deberían ser vistos con “un ojo algo escéptico”.
Esta es una historia en desarrollo.



