Al menos 2.500 personas han muerto en Irán desde que comenzaron las protestas a finales de diciembre, dijo el martes la organización noruega de derechos humanos Hengaw.
El grupo señaló que su equipo de verificación trabaja diariamente para documentar las muertes relacionadas con la represión estatal de las protestas masivas.
El martes, Derechos Humanos de Irán (IHRNGO), también registrado en Noruega, estimó el número de manifestantes asesinados en al menos 734, pero advirtió que el número real podría ser mucho mayor, posiblemente de miles.
“Debido al cierre total de Internet desde el jueves por la noche y a las severas restricciones de acceso a la información, la verificación independiente de estas cifras es actualmente extremadamente difícil”, dice el informe de IHRNGO.
Los iraníes llevan más de dos semanas manifestándose contra el régimen autoritario de la República Islámica. Desde entonces, las protestas, provocadas por la crisis económica, han adquirido una dimensión nacional.
Irán ha defendido sus acciones contra los disturbios, justificando el uso de la fuerza diciendo que los participantes eran “terroristas” o “alborotadores”.



