Los dramáticos planes de Frank Gehry para la remodelación del centro de ocio King Alfred en el paseo marítimo de Hove, East Sussex, han provocado un fuerte desacuerdo. En 2003, Gehry lanzó el proyecto de 290 millones de libras esterlinas que comprende un grupo de cuatro torres (la más alta de ellas tiene 38 pisos) junto con una piscina, un gimnasio y un invernadero. El diseño excéntrico pretendía evocar vestidos victorianos arrugados.
Cinco años después, el proyecto fue abandonado, víctima de la crisis financiera. Gehry le dijo al periodista de The Guardian Jonathan Glancey: “¡No vayas allí! Supongo que nunca entendí tu sistema de planificación. Lo atribuyo al síndrome del ‘miedo a Frank'”.



