La tasa de inflación en Alemania alcanzó el 2,1% interanual en enero, según cifras oficiales publicadas el viernes.
La Oficina Federal de Estadística dijo que la tasa aumentó 0,3 puntos porcentuales desde diciembre, ya que los precios al consumidor aumentaron un 0,1 por ciento mensual.
Los precios de los alimentos aumentaron un 2,1%, mucho más que el aumento del 0,8% observado en diciembre, y las frutas y verduras, el café y la carne costaron a los consumidores significativamente más.
Hubo cierto alivio en los precios de la energía, que en enero eran un 1,7% más baratos que el año anterior.
Sin embargo, los servicios siguieron siendo un importante impulsor de la inflación en enero, aumentando un 3,2% gracias al aumento de los precios del transporte público.
La reducción del gobierno del IVA en restaurantes y cafeterías del 19% al 7% no ha reducido los precios de los hoteles, y las empresas se quedan en gran medida con sus ahorros.
Según el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, la tasa de inflación de Alemania podría caer por debajo del objetivo del 2% del Banco Central Europeo durante algunos meses este año.
No obstante, los economistas dicen que hay buenas razones para esperar que la inflación se mantenga por encima de la marca durante todo 2026, y se cita el aumento del salario mínimo como un impulsor del aumento de los precios.
Después de años de volatilidad vinculada a la pandemia de coronavirus y la invasión rusa de Ucrania, la tasa de inflación alemana se estabilizó en el 2,2% en 2024 y 2025.



