El ejército israelí lanzó el jueves nuevos ataques aéreos contra el Líbano, dirigidos a lo que describió como depósitos de armas y lanzacohetes de Hezbolá en el sur del país.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dijeron que la ola de ataques golpeó la infraestructura militar utilizada por el grupo respaldado por Irán para planificar ataques contra el Estado judío.
El ejército calificó la presencia de Hezbolá en estas zonas como una violación del acuerdo de alto el fuego establecido entre Israel y Hezbolá a finales de 2024.
La información no pudo ser verificada de inmediato.
Los funcionarios israelíes no han proporcionado ninguna información sobre posibles víctimas.
A la guerra entre Israel y Hezbolá, que se intensificó a lo largo de 2024, le siguió un alto el fuego alcanzado en noviembre del mismo año.
Según los términos del acuerdo, Hezbolá debía desarmarse, pero a finales del año pasado expiró un plazo clave para el desarme del grupo. A pesar del alto el fuego, el ejército israelí llevó a cabo ataques casi diarios contra objetivos libaneses.
Según datos oficiales libaneses, más de 300 personas han muerto en el Líbano por ataques israelíes desde el inicio de la tregua, y las Naciones Unidas afirman que más de 100 de ellas eran civiles.
“Las FDI seguirán actuando para eliminar cualquier amenaza al Estado de Israel”, dijo el ejército.



