Los sindicatos argentinos organizaron una huelga general el jueves para protestar por las reformas del mercado laboral propuestas por el presidente libertario Javier Milei.
Los servicios de tren y metro fueron suspendidos, mientras que la aerolínea nacional Aerolíneas Argentinas canceló 255 vuelos. Los bancos permanecieron cerrados y muchos trabajadores del sector público y del comercio minorista dejaron de trabajar.
Se esperaba que los legisladores de la cámara baja debatieran las reformas el jueves. El proyecto de ley prevé una ampliación de la jornada máxima de trabajo por día, una reducción de la indemnización por despido en caso de despido y restricciones al derecho de huelga en determinados sectores.
El gobierno dice que esta reforma es necesaria para liberalizar el mercado laboral y atraer más inversión extranjera. Los sindicatos dicen que estas medidas socavarían los derechos de los trabajadores.
Desde que llegó al poder, Milei, un autoproclamado anarcocapitalista, ha impuesto un programa de reformas radicales en la segunda economía más grande de América del Sur.
Recortó los subsidios al gas, la electricidad y el transporte público, despidió a miles de funcionarios y detuvo proyectos de infraestructura pública.
Estas medidas ayudaron a equilibrar el presupuesto estatal y reducir significativamente la inflación.
Sin embargo, la actividad económica sigue siendo lenta. La producción ha disminuido en muchos sectores y muchas pequeñas y medianas empresas han cerrado sus puertas.
Alrededor del 40% de la población activa está empleada de manera informal y no paga impuestos ni cotizaciones a la seguridad social.



