Todo el jurado de la Bienal de Venecia renunció apenas nueve días antes de la inauguración del prestigioso evento artístico, en medio de crecientes tensiones por el regreso de Rusia por primera vez desde la invasión a gran escala de Ucrania.
En un breve comunicado, el jurado afirmó que actuaba de conformidad con su decisión anterior de no considerar como premios a países “cuyos líderes están actualmente acusados de crímenes contra la humanidad”, es decir, Rusia e Israel.
La exposición presenta arte de todo el mundo en docenas de pabellones nacionales.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dijo que permitir que Rusia participe “es una decisión que el gobierno no comparte”.
Pero añadió que la Bienal era autónoma y su presidente “muy competente”.
La Bienal ha estado en el centro de la controversia durante semanas. Este dramático anuncio se produce un día después de la visita de una delegación del Ministerio de Cultura italiano a Venecia para recabar información sobre la reapertura del pabellón ruso, que ya había llevado al propio ministro a declarar un boicot a la Bienal.
A principios de abril, la UE anunció que retiraba una subvención de dos millones de euros para el regreso de Rusia a la Bienal, lo que consideró “moralmente reprobable” porque Moscú “busca borrar la cultura ucraniana” como parte de su invasión.
La Bienal había subrayado anteriormente que estaba abierta a todos y “rechaza cualquier forma de exclusión o censura”. Sostuvo que de ninguna manera podía prohibir la participación de Rusia, ya que el país es dueño de su bandera.
En 2022, después de que Rusia entrara en la guerra contra Ucrania, el curador y los artistas involucrados en el pabellón ruso se retiraron en protesta contra Vladimir Putin y su invasión, dejando el pabellón vacío. En 2024, Rusia cedió espacio a Bolivia.
La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido una decisión orden de arresto contra Putinalegando que es responsable de crímenes de guerra. Moscú ha negado las acusaciones y calificó las órdenes de arresto de “escandalosas”.
Para Rusia, una nueva presencia en la Bienal de Venecia sería un gran impulso y contribuiría a la normalización que anhela, incluso cuando su invasión de Ucrania sigue cobrándose vidas todos los días.
En los últimos cuatro años, muchos de los museos y sitios del patrimonio cultural de Ucrania han sido destruidos, las obras de arte han sido saqueadas por las tropas invasoras y cientos de artistas han muerto en los combates.
Según se informa, el Ministerio de Cultura de Italia está investigando si el regreso de Rusia a la feria de arte viola las sanciones.
Este año, el equipo ruso presentará un espectáculo sonoro titulado El árbol tiene sus raíces en el cielo, aunque algunos informes sugieren que el acceso público puede estar restringido.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel dijo anteriormente que la decisión de excluir al país de posibles premios era una “contaminación del mundo del arte”.
En 2024, los jueces de la CPI emitieron órdenes de arresto contra el primer ministro y el exministro de Defensa israelíes.
Los jueces dijeron que había “motivos razonables” de que los tres hombres tenían “responsabilidad penal” por presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad durante la guerra entre Israel y Hamás. Israel ha rechazado las acusaciones.
El jurado de la Bienal debía anunciar una serie de premios durante la inauguración el 9 de mayo. Esta ceremonia ha sido cancelada y los visitantes podrán votar ellos mismos por sus pabellones favoritos.



