El mayor grupo siderúrgico de Alemania, Thyssenkrupp Steel, ha acordado con los sindicatos un riguroso programa de reestructuración.
La empresa y el sindicato IG Metall dijeron el lunes en Duisburg que habían ultimado los detalles de la conciliación de intereses, el paquete de indemnización y otros acuerdos operativos.
Se trataba del importe de las indemnizaciones por despido y de las jubilaciones anticipadas. Los detalles exactos permanecerán confidenciales.
La empresa también anunció que se había conseguido la financiación necesaria. El convenio colectivo de reestructuración estará vigente hasta septiembre de 2030. Ahora el camino está despejado para su implementación operativa.
Thyssenkrupp Steel Europe (TKSE) ha sufrido un exceso de capacidad y precios bajos en el mercado global, y la competencia asiática barata ejerce presión sobre la empresa alemana de larga data.
La capacidad de producción de la empresa se reducirá de 11,5 millones de toneladas al año a entre 8,7 y 9 millones de toneladas.
Para volver a ser competitiva, Thyssenkrupp Steel quiere eliminar un total de 11.000 puestos de trabajo, reduciendo así su plantilla a 16.000. El punto de partida es septiembre de 2024, cuando había alrededor de 27.000 puestos de trabajo. Gracias a la congelación de las contrataciones, el número de empleados ya se ha reducido a menos de 26.000.
Marie Jaronie, directora ejecutiva de Thyssenkrupp Steel, afirmó que el objetivo era “tomar una posición de liderazgo en el mercado europeo a largo plazo”. Añadió que ya se cumplían las condiciones.
El jefe de recursos humanos, Wilfried von Rath, habló de un posible acuerdo, pero dijo: “También debemos ser abiertos y honestos: eliminaremos muchos puestos de trabajo y haremos reducciones drásticas”.
Knut Giesler, director regional de IG Metall, dijo que los acuerdos eran “doloroso en muchos sentidos”, pero darían a los empleados y a la empresa la seguridad necesaria para la transformación necesaria.



