La película española “Sirāt”, presentada a los Premios de la Academia al Largometraje Internacional, no sólo obtuvo una nominación en esta categoría, sino que también hizo historia al premiar al equipo de sonido de la película.
La editora supervisora de sonido Laia Casanovas, la mezcladora de regrabación Yasmina Praderas y la mezcladora de sonido de producción Amanda Villavieja son el primer equipo de sonido exclusivamente femenino en ser nominado.
Casanovas dice que la importancia de la nominación no pasó desapercibida para ella y el equipo. “Sirāt” sigue a Luis (Sergi López) y su hijo, Esteban (Brúno Nuñez), quienes llegan a una rave en el desierto en las montañas de Marruecos. Tienen la misión de encontrar a Mar, la hija de Luis, que desapareció de una de las ravers hace más de cinco meses, y se encuentran en una pequeña caravana de ravers en un viaje por el desierto.
Trabajando con el director de “Sirāt”, Oliver Laxe, Casanovas y el equipo pasaron nueve meses intermitentes en el proceso de diseño de sonido. “Necesitábamos tiempo para pensar en las decisiones que estábamos tomando y, además, trabajábamos con emoción”, afirma.
Casanovas y el equipo se sintieron motivados por las emociones que transmitía la película y trataron de reflejarlas. El trabajo de Villavieja fue más allá de grabar diálogos: dedicó tiempo a capturar la atmósfera y el estado de ánimo del desierto.
Los vehículos caravana -un monovolumen, camiones grandes y campers- también fueron otro elemento
Esto resultó ser un desafío sorprendente. “Necesitábamos un sonido diferente en lo que respecta a los motores, así que grabamos con los miembros de mi equipo de servicio”, explica Casanovas, asegurándose de que tuvieran los sonidos correctos y distintos de los neumáticos y los motores.
La música y el sonido del paisaje fueron parte integral de la película y el equipo encontró algunos de los elementos adecuados en una ubicación sorprendente. “Hemos grabado muchas veces el viento en el desierto, pero también en Niza, Francia, porque allí hay un paisaje volcánico con un fondo de baja frecuencia”, afirma Casanovas.
El sonido se entrelaza perfectamente con la partitura de Kangding Ray, y fue necesario que ambos equipos trabajaran estrechamente para asegurarse de que estuvieran alineados.
“Fue un proceso de ida y vuelta”, dice Casanovas. “Me envié el diseño de sonido y él me envió la música. Fue muy inspirador porque los personajes están muy conectados con la música”.
La clave era asegurarse de que su equipo tuviera el mismo “sonido granulado, texturas, saturación y distorsiones que la música”.



