En una noche que muchos pensaron que sería el desafío más difícil de su carrera hasta la fecha, Shakur Stevenson se burló de esa facturación previa a la pelea al pasar junto a un lento Teófimo López con asombrosa facilidad en el Madison Square Garden.
Se suponía que sería un verdadero 50-50, con Stevenson, que ya es campeón mundial de tres pesos, intentando gobernar un cuarto contra López, el actual campeón súper ligero de la OMB y la revista Ring con importantes cabelleras en su CV con Vasiliy Lomachenko y Josh Taylor.
Y, sin embargo, sorprendentemente, fue una de las noches más fáciles en la carrera del retador.
En el transcurso de 12 rounds notablemente cómodos, de los cuales tal vez perdió uno o dos como máximo, Stevenson jugó con López en su camino hacia una blanqueada, obteniendo una victoria por decisión unánime gracias a las puntuaciones de 119-109 de tres jueces idénticos.
López, nativo de Brooklyn, quien afirmó ser uno de los 10 mejores contendientes libra por libra antes de esa pelea en Nueva York, no logró acercarse en toda la noche, moviéndose con demasiada frecuencia y pagando el precio en consecuencia.
Stevenson seguramente quedará sorprendido por la facilidad con la que controló perfectamente el alcance en todo momento, mientras se enfrentaba a un López desarticulado y torpe con el pie trasero.
Puede que tenga el apodo de The Takeover, pero López es quien fue destrozado aquí por un luchador que bien podría convertirse en un gran generacional cuando todo esté dicho y hecho.
Shakur Stevenson pasó junto a un perezoso Teófimo López en Nueva York el sábado por la noche.



