La historia atrae a ambos equipos. India ha sido líder indiscutible en el formato más corto de este ciclo mundialista. La forma se tradujo en este torneo y la India se clasificó para su segunda final consecutiva. Sin embargo, esto no estuvo exento de sorpresas y preocupaciones. India fue derrotada por Sudáfrica en el Super Ocho y tuvo que reorganizar su orden de bateo para recuperarse. En el departamento de bolos, Varun Chakaravarthy ha estado lejos de su mejor nivel ya que los bateadores comenzaron a enfrentarlo con más frecuencia.
Para Nueva Zelanda, la historia no es muy diferente. Había que contar con Pakistán para clasificarse para las semifinales. A pesar de anotar una victoria de nueve terrenos en ese partido contra Sudáfrica, sus derrotas anteriores ante las Proteas e Inglaterra revelan suficientes grietas que podrían perseguir al equipo. Nueva Zelanda ha tenido dificultades para defender sus totales en esta Copa del Mundo y, en ocasiones, ha dependido demasiado de sus abridores, Finn Allen y Tim Seifert, para completar sus entradas de bateo.



