La inflación se mantuvo estable en febrero antes de la guerra de Irán, aunque a los economistas les preocupa que los shocks energéticos del conflicto puedan afectar a la economía, complicando el camino de la Reserva Federal para recortar las tasas de interés.
El índice de precios al consumidor aumentó un 2,4% en febrero durante los últimos 12 meses como se esperaba, el mismo aumento anual que en enero, informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales.
La cifra básica – que excluye la volatilidad de los precios de los alimentos y la energía – aumentó un 2,5% anual, igualando también la tasa de enero.
“Hasta que se abra el Estrecho de Ormuz y disminuyan los disturbios en Medio Oriente, la Reserva Federal puede abstenerse de cualquier acción sobre las tasas de interés”, dijo Skyler Weinand, director de inversiones de Regan Capital, en una nota el miércoles.
“La Reserva Federal ahora debe abordar los aranceles, los posibles reembolsos de derechos, el aumento de los precios de la energía y la caída del empleo para tener una idea clara de qué hacer a continuación”.



