El conflicto en Medio Oriente está remodelando las perspectivas económicas de África, elevando la inflación y obligando al Banco Mundial a rebajar las previsiones de crecimiento justo cuando la región estaba recuperando su equilibrio. El banco recortó su estimación de crecimiento para 2026 para el África subsahariana en 0,3 puntos porcentuales y advirtió que la inflación se aceleraría al 4,8% debido a un “shock combinado de energía y alimentos para los países africanos”.
Ahora se proyecta un crecimiento del 4,1%, sin cambios desde 2025, lo que refleja una recuperación económica que está perdiendo fuerza. Después de años de crisis superpuestas, desde la pandemia de COVID-19 hasta la volatilidad de las materias primas provocada por la guerra en Ucrania, la región vuelve a estar expuesta a fuerzas que escapan a su control. El riesgo no es sólo una desaceleración del crecimiento, sino también el bloqueo de la creación de empleo y una nueva presión sobre los niveles de vida. Se espera que el aumento de los precios del petróleo y el gas, así como el aumento de los costos de los fertilizantes vinculados a la interrupción de las rutas marítimas, hagan subir los precios de los alimentos.
Este cambio llega en un momento delicado. La inflación ha disminuido en muchas economías africanas, ayudada por un dólar más débil y fuertes ingresos por exportaciones de metales, cacao y café. Ahora esos avances están amenazados, particularmente en los países importadores de petróleo, donde las autoridades pueden verse obligadas a endurecer la política monetaria incluso cuando el crecimiento se desacelera.
La deuda sigue siendo la principal limitación. Incluso cuando la situación fiscal mejora, el costo del servicio de la deuda desplaza el gasto esencial. En cuatro de cada cinco países africanos, los pagos de intereses superan las inversiones públicas en salud o educación.
Las perspectivas de África no están colapsando, pero se están volviendo más frágiles. Los shocks externos regresan y el margen de respuesta se está reduciendo rápidamente.



