Wafiq Safa, un alto funcionario de Hezbollah, renunció a su cargo en medio de lo que fuentes cercanas al grupo llamaron “conflictos internos”, una medida que podría acelerar los cambios organizativos dentro del movimiento.
Safa encabezó la unidad de enlace y coordinación de Hezbollah, responsable de las relaciones con las agencias de seguridad libanesas, y fue una figura influyente dentro del movimiento respaldado por Irán bajo el liderazgo del fallecido Hassan Nasrallah.
Nasrallah, durante mucho tiempo secretario general de Hezbollah, murió en un ataque aéreo israelí masivo en Beirut en septiembre de 2024.
Safa sobrevivió a un intento de asesinato israelí en Beirut en octubre de 2024.
Según fuentes entrevistadas por dpa el viernes, su dimisión debería ir seguida de una reestructuración más amplia dentro del movimiento, y se esperan “muchos cambios” en su estructura interna.
Hezbolá ha estado atravesando una reestructuración interna desde la guerra con Israel en 2024, especialmente dentro de sus alas militar y política, así como en sus medios de comunicación y aparato de comunicaciones, dijeron las fuentes.
El movimiento no ha emitido un comunicado oficial confirmando su renuncia ni detallando la naturaleza de las diferencias, y sus líderes hasta ahora han guardado silencio sobre el tema.



