La paciencia del Golfo no es ilimitada. Ésa es la principal conclusión de una rueda de prensa ofrecida por el Ministro de Asuntos Exteriores saudita, el príncipe Faisal bin Farhan, después de recibir a sus homólogos del Golfo y de la región más amplia en Riad. El reino estuvo bajo fuego durante su reunión, y se escucharon fuertes ruidos de interceptaciones cerca del hotel donde se encontraban.
Si bien se mantiene la política del Golfo centrada en la defensa, el ministro condenó los ataques iraníes contra instalaciones energéticas, puertos, aeropuertos y ciudades, acusando a Teherán de atacar intencionalmente a civiles. Atacar a Irán “es algo que fue premeditado, planificado, preorganizado y bien pensado”, dijo el príncipe Faisal. Advirtió a Teherán que “recalculara rápidamente”, pero añadió que “Dudo que tengan esta sabiduría.“El reino y sus socios tienen “capacidades muy importantes”, afirmó, sin especificar qué medidas podría tomar Arabia Saudita.
Riad aspira a reducir la tensión mediante la presión diplomática. Con la poca confianza construida con Teherán durante los últimos años “rota”, el Príncipe Faisal hizo una evaluación sombría de cómo serán las relaciones después de la guerra. Si Irán no se detiene inmediatamente, dijo, “no habrá casi nada que pueda restaurar esa confianza”.



