Por Steven Scheer
JERUSALÉN, 27 ene (Reuters) – Boeing y la Universidad Technion de Israel dijeron el martes que están comenzando a desarrollar combustible de aviación sostenible (SAF) a partir de materias primas como el hidrógeno verde y el dióxido de carbono, para permitir el crecimiento a largo plazo del sector de la aviación.
El SAF, elaborado en gran parte a partir de aceite de cocina usado o de desecho, puede reducir significativamente las emisiones en comparación con el combustible para aviones tradicional. Sin embargo, sigue siendo entre dos y cinco veces más caro que el combustible convencional.
Boeing y Technion dijeron que después de completar una fase inicial de viabilidad, comenzaría el desarrollo y avanzaría hacia una “producción comercial competitiva”.
Boeing se ha comprometido a entregar aviones comerciales capaces de volar 100% SAF para 2030, mientras que la industria de la aviación comercial busca lograr cero emisiones netas para 2050.
Aunque los ejecutivos de la industria aérea han destacado una ola de nuevas iniciativas SAF que, según dicen, provocarán un auge similar al rápido aumento de los vehículos eléctricos y la energía solar, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), un organismo mundial que representa a 340 aerolíneas, predice que los SAF representarán “sólo el 0,7% del combustible total para aviones en 2025, y que el objetivo de 2050 podría no alcanzarse”.
Boeing dijo que el proceso de desarrollo del SAF a gran escala aún podría llevar algunos años. Los SAF se pueden elaborar a partir de diversas fuentes, como cultivos de cobertura y otras plantas no comestibles, desechos agrícolas y forestales, desechos municipales no reciclables, emisiones de gases de instalaciones industriales y otras materias primas.
Por otra parte, Boeing y la Universidad Ben-Gurion de Israel dijeron que están estableciendo un centro de investigación de ciberseguridad para sistemas aeroespaciales y de aviación de próxima generación.
El presidente global de Boeing, Brendan Nelson, actualmente en Israel, dijo que la compañía estaba trabajando para “mejorar la seguridad energética, apoyar el crecimiento de la industria de la aviación civil y crear nuevas oportunidades económicas a través de combustible de aviación sostenible y otras tecnologías”.
El presidente de Technion, Uri Sivan, dijo que la misión de su empresa era desarrollar tecnologías para producir combustibles limpios que hicieran una “contribución significativa” a la aviación y, no menos importante, a la salud humana y al “medio ambiente”.
(Reporte de Steven Scheer, editado por Alexandra Hudson)



