Este artículo apareció por primera vez en EnfoqueGuru.
itrio solo libro uno de los rebotes de mercado más espectaculares del año. Un metal que se cotizaba a menos de 8 dólares el kilogramo a finales de 2024 saltó repentinamente casi un 1.500%, alcanzando un máximo histórico de 126 dólares. El aumento podría ser un reflejo directo de las restricciones impuestas por China a las exportaciones de tierras raras en abril, una medida que ahora se encuentra en el centro de las negociaciones comerciales en curso entre Estados Unidos y China. Aunque Beijing ha manifestado su voluntad de publicar algunas ventas, los detalles aún se están resolviendo, lo que deja a los inversores a navegar en un mercado donde el riesgo de suministro podría convertirse en un factor determinante y no en una nota a pie de página.
La tensión estratégica detrás de este repunte podría ser tan importante como la propia acción del precio. El Servicio Geológico de EE. UU. señala que más del 90% de las importaciones estadounidenses de itrio entre 2019 y 2023 provinieron de China, lo que pone de relieve cuán dependientes siguen siendo los compradores estadounidenses. Mientras tanto, MP Materials (NYSE: MP), respaldada por el Pentágono, que extrae itrio en su sitio de Mountain Pass, está almacenando el material mientras planea una expansión posterior que podría remodelar su papel en la cadena de suministro. El contexto sugiere que lo que comenzó como un cambio de política en Beijing ahora podría impulsar una revisión más amplia del suministro de tierras raras en la industria estadounidense.
La empresa australiana Lynas Rare Earths (LYSDY) podría posicionarse para este nuevo panorama aumentando la capacidad de itrio en su mina y planta de procesamiento Mount Weld en Malasia. Con la demanda ligada a tecnologías médicas, cerámicas, láseres, superconductores y aplicaciones aeroespaciales, el repentino aumento del precio del metal podría indicar que los inversores están reevaluando el riesgo geopolítico en tiempo real. Es posible que este aumento no indique la dirección que tomarán las negociaciones comerciales, pero puede marcar el momento en que el itrio, olvidado durante mucho tiempo, llegue a la primera línea de la historia de la cadena de suministro global.



