El ex presidente surcoreano Yoon Suk Yeol se disculpó ante el público el viernes, un día después de ser condenado a cadena perpetua por liderar una insurrección.
En un comunicado difundido a través de sus abogados, el hombre de 65 años dijo que lamentaba haber causado “frustración y dificultades” al público con su decreto de ley marcial. Al mismo tiempo, afirmó que sus acciones estaban destinadas “sólo al país y al pueblo”.
Yoon también se presentó a sí mismo como una víctima política, calificando las acusaciones en su contra como una “ilusión” y diciendo a sus seguidores: “Nuestra lucha no ha terminado”.
El 3 de diciembre de 2024, Yoon declaró inesperadamente la ley marcial, lo que desencadenó la crisis constitucional más grave de Corea del Sur en décadas.
Justificó la medida sin precedentes diciendo que quería proteger el orden liberal del país de la oposición, que según él estaba siendo infiltrada por comunistas y simpatizantes de su hostil vecino Corea del Norte. Yoon no proporcionó pruebas de este reclamo.
El jueves, un tribunal declaró culpable al político conservador de liderar un levantamiento y lo condenó a cadena perpetua, dictaminando que al imponer la ley marcial había tratado de socavar la constitución democrática del país.
No está claro si Yoon apelará el veredicto.



