El fabricante alemán MAN Truck & Bus anunció el jueves su intención de eliminar alrededor de 2.300 puestos de trabajo en Alemania en un período de 10 años.
No se planean despidos, dijo un portavoz de la compañía, y se espera que los puestos disminuyan naturalmente con las jubilaciones.
La principal fábrica del fabricante en Múnich será la más afectada con 1.300 puestos de trabajo, seguida de 600 en Salzgitter y 400 en Núremberg.
MAN debe “adaptarse a la continua debilidad del mercado de camiones en Alemania”, afirmó el portavoz, advirtiendo que los altos costes de electricidad y mano de obra, combinados con la creciente presión de los competidores asiáticos, están pesando sobre los resultados.
“Ahora estamos entrando en una fase de elevadas inversiones y necesitamos generar beneficios sostenibles para ampliar nuestra cartera de productos”, afirmó.
El sindicato IG Metall advirtió que el traslado de la producción a una nueva planta polaca dirigida por la empresa matriz de MAN, el Grupo Traton, afectaría a las fábricas en Alemania.
Estos planes “ponen en peligro la existencia a largo plazo de la principal fábrica de Múnich”, afirmó la representante sindical Sybille Wankel.
“Nadie perderá su trabajo hoy, pero a largo plazo esta decisión significa que el camión MAN del futuro se fabricará en Polonia y no en Múnich”, añadió.
Si “todas las piezas de un camión se fabrican en Polonia y desde allí se transportan a Múnich sólo para su montaje”, explica Wankel, “es evidente que en algún momento el montaje en Múnich también será tema de discusión”.



