Apenas unas horas después de asumir el cargo, el octavo presidente de Perú en una década fue criticado el jueves por declaraciones anteriores sobre el matrimonio infantil y acusaciones de corrupción.
José María Balcázar, de 83 años, fue nombrado el miércoles líder interino de Perú, por un período de poco más de cinco meses, luego de que su predecesor José Jeri fuera derrocado por acusaciones de corrupción.
Jeri, de 39 años, se convirtió en el último líder en ser víctima de un ciclo de malestar institucional mientras un Congreso poderoso lucha con un ejecutivo debilitado en medio de una corrupción crónica y una violencia creciente.
En diez años, cuatro presidentes han sido destituidos, dos dimitieron para evitar la misma suerte y sólo uno logró completar su mandato.
Cuatro ex dirigentes están tras las rejas.
Casi al instante, los peruanos calificaron el nombramiento de Balcázar como un grave error.
Los analistas dijeron a la AFP que no había garantías de que Balcázar duraría hasta el 28 de julio, cuando un nuevo presidente asuma el poder tras las elecciones previstas para abril.
“Es un país loco. Te acuestas con un presidente y te despiertas con otro”, dijo el jueves a la AFP Fabiola Fernández, una trabajadora independiente en Lima.
– ‘Error grave’ –
Balcázar, abogado y ex juez, representa al partido de izquierda Perú Libre.
En 2011 fue destituido de su cargo como juez de la Corte Suprema por mala conducta y en 2022 fue expulsado de un colegio de abogados regional por violaciones éticas y penales.
El jueves, las ONG también criticaron el historial de Balcázar en materia de derechos de mujeres y niñas.
En 2023, durante un debate en el Congreso sobre la eliminación del matrimonio infantil, dijo que “las relaciones sexuales tempranas contribuyen al futuro psicológico de la mujer”.
Ese año, Perú aprobó una reforma legal que prohibía el matrimonio a menores de 18 años, un cambio al que se oponía Balcázar. Anteriormente, los adolescentes podían casarse con el consentimiento de sus padres.
La coalición de derechos humanos CNDDHH expresó el jueves su preocupación por el nombramiento de “una figura de autoridad cuyo historial público es controvertido y cuyas declaraciones justifican la violencia sexual contra las niñas”.
El Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, por su parte, consideró que la elección de Balcázar era emblemática de una “profunda crisis ética y democrática” en Perú, donde más de la mitad de las mujeres reportan haber sido víctimas de abuso psicológico, físico o sexual por parte de su pareja, según estadísticas del gobierno.
“Quien minimiza la violencia contra las mujeres y las niñas no expresa una opinión aislada, sino que revela una actitud complaciente ante los abusos”, afirmó el centro en un comunicado.
Balcázar afirmó que sus comentarios fueron distorsionados y sacados de contexto.
El presidente interino del Congreso de Perú, Fernando Rospigliosi, calificó el jueves la destitución de Jeri como un “error muy grave”.
“Despidieron a Jeri sin saber qué iba a pasar después. Y ahora estamos viendo las consecuencias de eso”, dijo Rospigliosi a los periodistas.
Keiko Fujimori, excandidata presidencial de derecha, calificó la nominación de Balcázar como “un día muy triste para el país”.
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