El presidente polaco, Karol Nawrocki, vetó una ley destinada a garantizar al país miles de millones de euros procedentes de un programa europeo de financiación de la defensa.
“La seguridad de Polonia no debería depender de decisiones extranjeras”, dijo Nawrocki para explicar su decisión. “Sólo una nación capaz de garantizar su propia seguridad sigue siendo verdaderamente libre”.
En el marco del Programa de Acción de Seguridad para Europa (SAFE) de la Unión Europea, el bloque ofrece 150.000 millones de euros (172.000 millones de dólares) en préstamos a bajo interés para impulsar las capacidades de defensa de sus estados miembros. Polonia debería ser el principal beneficiario, con casi 44 mil millones de euros.
A finales de febrero, el Parlamento aprobó una ley para implementar el programa con los votos de la coalición de centro izquierda encabezada por el primer ministro Donald Tusk. Tusk dijo en ese momento que más del 80% de los fondos se destinarían a contratos con empresas de defensa polacas, beneficiando a unas 12.000 empresas nacionales.
Pero el euroescéptico Nawrocki expresó desde el principio dudas sobre el programa.
“El presidente perdió la oportunidad de actuar como un patriota. ¡Qué vergüenza!” Tusk escribió sobre X después del veto y convocó una reunión extraordinaria del gobierno el viernes por la mañana.
División política en Varsovia
El conflicto pone de relieve las profundas divisiones políticas en Varsovia desde la elección de Nawrocki el año pasado. Desde entonces, los estados miembros de la UE y la OTAN han luchado por hablar con una sola voz sobre cuestiones estratégicas.
Nawrocki, apoyado por el partido de oposición de derecha Ley y Justicia (PiS), y Tusk provienen de campos políticos opuestos.
El líder del PiS, Jarosław Kaczyński, lleva semanas criticando el programa SAFE y defendiendo una narrativa que lo presenta como un paso hacia una integración más estrecha en la UE bajo el dominio alemán. Según Kaczyński, el programa beneficiaría principalmente a las empresas de defensa alemanas.
“Están proponiendo una Polonia bajo la bota alemana y nosotros rechazamos esa bota alemana”, dijo Kaczyński.



