España acordó el viernes un paquete de ayuda de 5.000 millones de euros (5.800 millones de dólares) para amortiguar el impacto económico de la guerra en Irán, incluida una reducción del impuesto al valor añadido (IVA) sobre la gasolina, el diésel, el gas natural y la electricidad del 21% al 10%.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció simultáneamente una subvención de 20 céntimos por litro de combustible para empresas de transporte, agricultores y empresas pesqueras, como parte de un paquete de 80 medidas distintas, incluidas reducciones de alquileres.
Si bien el precio del combustible para el transporte aumentó el viernes hasta 1,71 euros para la gasolina y 1,84 euros para el diésel en España, este precio sigue siendo más bajo que los precios en Europa más al norte.
Las medidas fueron anunciadas en dos decretos que entrarán en vigor tras su publicación en el Diario Oficial el sábado, pero que aún requieren la aprobación parlamentaria.
Se considera probable la aprobación del decreto sobre desgravación fiscal. Sin embargo, el segundo decreto podría encontrar dificultades.
Incluye, entre otras medidas, una propuesta de un socio de coalición de izquierda para extender los contratos de alquiler a plazo fijo que vencen para hogares de bajos ingresos y brindar protección contra el desalojo debido al impago de facturas de electricidad o gas.
Las medidas podrían enfrentar resistencia por parte de la oposición conservadora y populista de derecha, lo que generaría dudas sobre su adopción.



