El exsoldado de élite australiano Ben Roberts-Smith ha sido detenido bajo sospecha de graves crímenes de guerra en Afganistán, anunció el martes la Policía Federal Australiana (AFP).
El hombre de 47 años está acusado de múltiples asesinatos de civiles desarmados y prisioneros en Afganistán, afirmó la AFP.
Horas después de su arresto, fue acusado de cinco casos de crímenes de guerra.
El Sydney Morning Herald escribió que el proceso se convertiría en “el proceso militar más importante en la historia de Australia”.
El veterano altamente condecorado fue arrestado el martes por la mañana en el aeropuerto de Sydney por agentes de la policía federal poco después de llegar en un vuelo procedente de Brisbane. Continúa detenido y inicialmente se le negó la libertad bajo fianza. Una audiencia judicial está programada para el miércoles.
El arresto se produjo tras cinco años de investigación, incluidos numerosos relatos de testigos presenciales de miembros del Regimiento del Servicio Aéreo Especial de Australia, comúnmente conocido como SAS.
Estos supuestamente muestran que Roberts-Smith estuvo involucrado en varios asesinatos entre 2006 y 2012.
Se le acusa, entre otras cosas, de empujar a un civil por un precipicio y luego ordenar que le dispararan, así como de matar personalmente al menos a un prisionero.
También se están investigando los llamados rituales de “sangre” (el asesinato deliberado de prisioneros por jóvenes soldados siguiendo órdenes).
Roberts-Smith recibió el más alto honor de Australia, la Cruz Victoria, por su valentía durante una batalla de 2010 contra los combatientes talibanes en Kandahar.
Las acusaciones surgen de una investigación de años realizada por la Oficina de Investigaciones Especiales (OSI), establecida en 2021 tras un informe sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por soldados australianos.
El Sydney Morning Herald escribió que el informe daba detalles de un total de 39 presuntos asesinatos ilegítimos cometidos por miembros de las fuerzas especiales.
El director de OSI, Ross Barnett, dijo que las investigaciones eran muy complejas.
Si es declarado culpable, Roberts-Smith enfrenta una posible cadena perpetua. Además, su condecoración militar podría ser revocada con carácter retroactivo.
A nivel internacional, este no es el primer caso de este tipo. También en otros países los presuntos crímenes de guerra cometidos por soldados han sido examinados repetidamente ante los tribunales en los últimos años.
En Estados Unidos, por ejemplo, se han presentado cargos contra el Navy SEAL Eddie Gallagher por acciones cometidas en Irak. Posteriormente fue absuelto por un jurado.



