BERLÍN – El gobierno finlandés ha propuesto abandonar la prohibición general de armas nucleares en su territorio de la época de la Guerra Fría, una medida que el Ministerio de Defensa dice que es necesaria para integrarse plenamente en la arquitectura de disuasión de la OTAN.
La propuesta, publicada para comentarios públicos el 5 de marzo, enmendaría tanto la Ley de Energía Nuclear como el Código Penal. Según la ley actual –adoptada en 1987 durante un período de neutralidad finlandesa– la importación, el transporte, la posesión, la fabricación y la detonación de dispositivos nucleares están categóricamente prohibidos, sin excepción.
El proyecto de enmienda permitiría la introducción o el manejo de armas nucleares en suelo finlandés “en el contexto de la defensa nacional de Finlandia, la defensa colectiva de la OTAN o la cooperación en materia de defensa”, según el ministerio. Fabricar o detonar estas armas seguiría siendo un delito penal, de conformidad con las obligaciones de Finlandia en virtud de los tratados internacionales.
“La enmienda es esencial para fortalecer la defensa militar de Finlandia dentro de la alianza y aprovechar plenamente las capacidades de disuasión y defensa colectiva de la OTAN”, dijo el ministro de Defensa, Antti Häkkänen, en una conferencia de prensa en Helsinki.
La mayoría de los miembros de la OTAN no imponen restricciones legislativas equivalentes, lo que convierte a Finlandia en una excepción desde que se unió en 2023. El gobierno del primer ministro Petteri Orpo ha señalado el cambio como parte de un conjunto más amplio de reformas legales necesarias para alinear los estatutos de Finlandia con las obligaciones de la alianza.
El paso parece probable. La coalición gobernante de derecha tiene mayoría parlamentaria y la propuesta cuenta con el apoyo de todo el gobierno.
Los vecinos nórdicos de Finlandia han adoptado enfoques diferentes. Suecia, Dinamarca y Noruega mantienen políticas políticas (no leyes) en tiempos de paz contra las armas nucleares en sus territorios. Figuras de la oposición, incluido el diputado del SDP Tytti Tuppurainen, argumentaron que la enmienda finlandesa iba más allá, eliminando todas las restricciones en lugar de mantener una prohibición en tiempos de paz.
La propuesta está abierta a comentarios públicos antes de una votación parlamentaria formal. No se ha anunciado ningún calendario de implementación, aunque el gobierno ha dicho que quiere que los cambios entren en vigor lo antes posible.



