El viernes comenzó una huelga a gran escala en Italia para protestar contra los planes presupuestarios del gobierno de derecha de la primera ministra Giorgia Meloni.
Los paros laborales afectan principalmente al sector público, incluidas las escuelas, los hospitales y el servicio postal. El transporte local también se ve afectado en algunas ciudades.
La protesta – calificada por los sindicatos como “huelga general” – está dirigida contra el proyecto de presupuesto del gobierno de Meloni.
La mayor confederación sindical italiana, CGIL, cree que estos proyectos “empeorarían las condiciones de vida y de trabajo de la población y afectarían a trabajadores, jubilados, jóvenes y mujeres”.
A pesar de asignar 18 mil millones de euros (21,2 mil millones de dólares) en nuevos gastos, la CGIL dice que la atención médica, las escuelas, el cuidado de ancianos, la vivienda asequible y el transporte local no reciben suficiente prioridad en el presupuesto.
Meloni lleva tres años en el poder en Roma al frente de una coalición de tres partidos conservadores y de extrema derecha.
Según informes de los medios, el presupuesto se discutirá en la Cámara de Diputados la próxima semana y deberá ser aprobado por ambas cámaras del Parlamento antes de fin de año.



