El gobierno de derecha de Italia espera que los planes de la UE para endurecer las reglas para los solicitantes de asilo brinden una nueva oportunidad para sus controvertidas instalaciones de migración extraterritorial en Albania.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, dijo al periódico ll Messaggero en comentarios publicados el miércoles que el centro de recepción en la ciudad portuaria de Shëngjin y el centro de deportación en Ghader deberían estar “en pleno funcionamiento” a mediados de 2026.
Italia creó estas instalaciones en 2023. El plan era utilizar los campos para procesar las solicitudes de asilo de los inmigrantes detenidos en el Mediterráneo por la guardia costera italiana.
Si se acepta, a las personas se les permitiría viajar a Italia, mientras que los rechazados serían enviados de regreso a países considerados seguros.
Sin embargo, el proceso sufrió una serie de reveses legales en los tribunales italianos y europeos, lo que hizo que las instalaciones permanecieran prácticamente vacías.
El gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni espera que esto cambie en los próximos meses, después de que los estados miembros de la UE acordaron el lunes en Bruselas endurecer las reglas para los solicitantes de asilo cuyas solicitudes han sido rechazadas y abordar las deportaciones de manera más efectiva.
Los detalles de las nuevas reglas se ultimarán durante las negociaciones con el Parlamento Europeo. Si se aprueban, también permitirán a los países crear centros de repatriación fuera de la Unión Europea, incluida Albania.
La oposición de izquierda de Italia ha pedido el cierre de los costosos campos, cuyo costo se estima en alrededor de 130 millones de euros al año (150 millones de dólares).



