El Bundesrat, la cámara alta del Parlamento alemán, conmemoró este viernes a los sinti, romaníes y yeniches asesinados por los nacionalsocialistas con un minuto de silencio.
Alrededor de 500.000 miembros de estas comunidades fueron víctimas de la locura racial de los nacionalsocialistas, según afirmó al inicio de la sesión el presidente del Bundesrat, Andreas Bovenschulte.
“Su patrimonio cultural ha sido destruido en gran medida”.
Los tres grupos eran pueblos itinerantes que fueron brutalmente perseguidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Alemania tardó mucho en aceptar estos crímenes, afirmó.
Bovenschulte, que encabeza el gobierno del estado de Bremen, pidió hoy una acción decisiva contra los políticos autoritarios, de extrema derecha y en ocasiones abiertamente fascistas que socavan los valores fundamentales de la democracia liberal, como la protección incondicional de la dignidad humana.
“Dondequiera que se difundan ideologías inhumanas –ya sea racismo antirromano, antisemitismo o racismo antimusulmán– debemos adoptar una postura clara y alzar nuestra voz a favor de una sociedad libre, democrática y unida”, afirmó.



