Al parecer, las milicias extranjeras también participaron en la reciente y violenta represión de las protestas masivas en Irán, que al parecer dejó varios miles de muertos y heridos.
Durante los últimos 10 días, se ha observado que miembros de las milicias chiítas del Líbano abandonaban el país, según fuentes de seguridad citadas por medios estadounidenses.
Los hombres hicieron peregrinaciones formales, inicialmente a Irak, donde se encuentran los santuarios centrales del Islam chiíta.
La cadena estadounidense CNN, citando una fuente en Irak, informó el jueves que en las últimas semanas casi 5.000 combatientes de diversos grupos militantes viajaron al vecino Irán para apoyar a las autoridades estatales.
Según CNN, una fuente militar europea habla de más de 800 chiítas.
Se cree que pertenecen a grupos bajo el mando de las llamadas Unidades de Movilización Popular (UMP) en Irak, una red paramilitar respaldada por Irán y fundada en 2014 para luchar contra el Estado Islámico (EI).
Ahora desempeña un papel político y militar central en el país, en parte como una estructura paralela al Estado iraquí. Se cree que estos hombres del Líbano son partidarios de la milicia chiita Hezbollah.
Las protestas en Irán fueron provocadas por una crisis económica y una inflación vertiginosa a finales de diciembre, antes de convertirse en protestas políticas contra el régimen autoritario del país.
La Organización de Derechos Humanos de Irán (IHRNGO), con sede en Oslo, estimó el jueves el número de manifestantes asesinados por las fuerzas de seguridad en 3.428, aunque la cifra real probablemente sea significativamente mayor.
Estas cifras no pueden verificarse de forma independiente en este momento.



