Moscú ha reafirmado su objetivo de guerra de desarmar a Ucrania, tras un ataque con misiles ucraniano contra una fábrica rusa que dejó varias personas muertas.
Las agencias de noticias rusas informaron el miércoles que el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que desmilitarizar Kiev y eliminar la posibilidad de tales ataques era uno de los objetivos de Rusia.
También formuló acusaciones contra el Reino Unido, afirmando que el ataque no habría sido posible sin los especialistas británicos.
El gobernador Alexander Bogomaz anunció que seis personas murieron y otras 42 resultaron heridas el martes en el ataque a la ciudad de Bryansk, en el oeste de Rusia. Según el comunicado de prensa, 29 personas se encuentran hospitalizadas. No dio detalles sobre el lugar exacto de la explosión.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, y el Estado Mayor de Kiev, confirmaron, sin embargo, un ataque a una fábrica de componentes electrónicos en Bryansk, importante para la producción de armas rusa.
Zelensky habló de una acción completamente justificada. Según el Estado Mayor, el ejército ucraniano utilizó misiles de crucero británicos Storm Shadow.
Peskov afirmó que la ciudad turca de Estambul podría ser la sede de una nueva ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania para poner fin a la guerra en Ucrania, mediada por Estados Unidos.
Todos los partidos están a favor, afirmó. Sin embargo, no hay información precisa sobre la fecha y el lugar de las conversaciones.
Zelensky y el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, discutieron recientemente la posibilidad de posponer la reunión hasta la próxima semana.



