El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, pidió cooperación para resolver los problemas globales en la cumbre del G20 de las principales economías industrializadas y emergentes.
Estos incluyen la escalada de tensiones geopolíticas, el calentamiento global, la seguridad energética y los conflictos armados, dijo Ramaphosa en su discurso de apertura el sábado en la reunión de dos días en Johannesburgo, Sudáfrica.
Ramaphosa también denunció la brecha entre países ricos y pobres como uno de los mayores obstáculos para el crecimiento sostenible.
Calificó las disparidades en riqueza y desarrollo dentro y entre países como “injustas e insostenibles”.
“Es esencial que rompamos las divisiones basadas en la situación económica, el género, la raza y la geografía”, dijo Ramaphosa.
Como anfitrión de la cumbre del G20, Sudáfrica fijó los temas de “solidaridad, igualdad y sostenibilidad”.
Las áreas de preocupación planteadas por Ramaphosa incluyeron el alivio de la carga de la deuda de los países emergentes y en desarrollo, una transición energética justa, el uso justo y limpio de minerales raros, el reparto justo de la carga en materia de protección del clima y seguridad alimentaria.
Sin embargo, el nuevo impulso estadounidense por la paz en Ucrania corre el riesgo de relegar estas cuestiones a un segundo plano en la cumbre del G20.
El grupo G20 incluye 19 países, la Unión Europea y la Unión Africana. La reunión de Johannesburgo es la primera cumbre del G20 en el continente africano.



