Los precios del combustible checo estarán limitados a partir del miércoles y el límite se actualizará diariamente, anunció el martes el Ministerio de Finanzas, en medio de la crisis energética derivada de la guerra en Irán.
El ministerio fijó el precio máximo inicial de la gasolina en 43,15 coronas (2,04 dólares) y del diésel en 49,59 coronas.
Otras medidas adoptadas por el gobierno incluyen limitar los márgenes cobrados por las petroleras y reducir el impuesto al diésel.
El ministerio dijo que el objetivo de estas medidas era frenar el aumento general de los precios del combustible y eliminar los precios extremos a nivel local. Este último término se refiere a las gasolineras de Praga y de las autopistas, donde normalmente se cobran los precios más altos.
El país está bien comunicado por las gasolineras gestionadas por la empresa polaca Orlen, la empresa húngara MOL y la empresa estatal Cepro con sus marcas Eurooil y Robin Oil.
Los precios relativamente bajos han obligado a los conductores alemanes a cruzar la frontera para abastecerse.



