Rusia lanza ataques masivos con misiles y drones contra la capital de Ucrania, dejando al menos 21 muertos y provocando daños en la sede de la Unión Europea.

La capital ucraniana, Kyiv, fue bombardeada durante la noche del miércoles, en un ataque que dejó al menos 21 muertos, incluidos cuatro niños, y decenas de heridos, según informaron las autoridades locales.
La mayoría de las víctimas se encontraban en un edificio residencial de cinco plantas que colapsó parcialmente. Allí vivían más de 100 personas.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, acusó al Kremlin de elegir “la balística en lugar de la mesa de negociaciones” y subrayó la urgencia de imponer “nuevas y severas sanciones” contra Rusia.
Según reportes del ejército ucraniano, Rusia lanzó cerca de 600 drones y más de 30 misiles, entre balísticos y de crucero, en lo que se considera el ataque más letal contra Kyiv desde julio.
La corresponsal de la BBC en la capital, Katy Watson, describió cómo el estruendo de las defensas aéreas al interceptar los proyectiles rusos despertó a toda la ciudad, incluso a quienes estaban a kilómetros del epicentro.
“La noche fue muy intensa. Después de unas semanas de aparente calma, nadie se engaña pensando que esta guerra está por terminar”, señaló.
Aliona Guseva, de 31 años, residente de un apartamento a escasos 50 metros de uno de los edificios alcanzados, relató a la BBC: “Estaba dormida cuando oí la explosión; los misiles me despertaron”.
Desde su ventana pudo ver el ataque. Aunque confesó sentir miedo, aseguró que no tiene intención de marcharse: “Mi familia está aquí. Mis amigos también. Tengo miedo, pero no quiero irme”.
Guseva describió a Kyiv como “dos ciudades completamente diferentes” entre el día y la noche.
Este bombardeo masivo se produjo horas después de que más de 100.000 hogares quedaran sin electricidad debido a ataques rusos con drones dirigidos a infraestructuras energéticas.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, aseguró que Rusia sigue abierta al diálogo de paz, aunque recalcó que la “operación militar especial” continúa.
El Ministerio de Defensa ruso informó que sus ataques se dirigieron a instalaciones militares en las regiones de Sumy, Donetsk, Zaporiyia, Dnipropetrovsk, Jersón y Járkiv, sin hacer mención a los bombardeos contra zonas residenciales en la capital.
Reacciones internacionales
Durante los ataques también resultaron dañadas infraestructuras diplomáticas, incluidos edificios de la Unión Europea y del consulado británico.
En respuesta, el gobierno del Reino Unido convocó este jueves al embajador ruso en Londres, Andrei Kelin.

El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, acusó al presidente ruso, Vladimir Putin, de “sabotar las esperanzas de paz”, mientras que la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, aseguró que los ataques reflejan “una decisión deliberada de escalar el conflicto y despreciar los esfuerzos por la paz”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico calificó los bombardeos como “ataques indignantes” y condenó los daños a las sedes diplomáticas de la UE y el Reino Unido en Kyiv.
“Estos ataques no harán más que fortalecer la determinación del Reino Unido y sus aliados occidentales de seguir apoyando a Ucrania”, subrayó el comunicado.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró en una publicación en X que “Putin debe sentarse a negociar” y enfatizó la necesidad de lograr “una paz justa y duradera para Ucrania, respaldada por garantías de seguridad firmes que conviertan al país en un puercoespín de acero”.
Aunque el Kremlin insiste en que aún está dispuesto a negociar, von der Leyen advirtió que los ataques demuestran lo contrario: “Es otro sombrío recordatorio de que Rusia no se detendrá ante nada para aterrorizar a Ucrania, matando a hombres, mujeres, niños, e incluso atacando a la propia Unión Europea”.
Keith Kellogg, enviado especial de Donald Trump para Ucrania, también condenó la ofensiva, señalando que se trata del segundo mayor ataque aéreo desde el inicio de la guerra.
“¿Los objetivos? No eran militares ni arsenales, sino zonas residenciales de Kyiv, trenes civiles, oficinas diplomáticas de la UE y Reino Unido, y civiles inocentes”, escribió en X.
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