A siete empleados del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) se les negó el acceso a la cámara baja del parlamento, o Bundestag, en Berlín por motivos de seguridad.
Un portavoz de AfD confirmó el domingo que cinco de ellos trabajaban para legisladores individuales y dos para el grupo parlamentario del partido.
Añadió que uno de los dos empleados del grupo parlamentario en cuestión ya no trabaja para el grupo parlamentario.
La historia fue publicada por primera vez en la revista Der Spiegel en diciembre.
Aún no se ha tomado ninguna decisión sobre la propuesta de la presidenta del Bundestag, Julia Klöckner, de suprimir los salarios de los empleados que no reciben documentos de identidad y no tienen acceso a los sistemas informáticos parlamentarios.
En diciembre, dijo que a las personas a las que se les había negado el acceso al Bundestag tras un control de seguridad en general se les debería prohibir trabajar para los parlamentarios y no se les debería pagar con fondos públicos.
Pidió a los grupos parlamentarios que modificaran en consecuencia la ley sobre los parlamentarios.
Bernd Baumann, secretario parlamentario del grupo parlamentario AfD, criticó la propuesta.
“Si a los empleados de los miembros del Bundestag se les niega el pase y, por tanto, en el futuro no se les pagará ningún salario por no ser fiables, surge la pregunta de qué criterios se utilizan para evaluar esta fiabilidad”, afirmó.
La policía es responsable de realizar controles de seguridad a los empleados de los parlamentarios y de los grupos parlamentarios.
Actualmente, sólo se controla a los empleados con acceso a información clasificada especialmente sensible para ver si los servicios de inteligencia alemanes tienen información confidencial sobre ellos.



