La fábrica de Stellantis en Termoli, Italia, sigue siendo el centro de los proyectos industriales del grupo en el país. Después de meses de incertidumbre tras la cancelación de un proyecto de gigafábrica de baterías inicialmente previsto con el consorcio Automotive Cells Company, el fabricante de automóviles anunció nuevas inversiones y confirmó la continuación de varios programas de producción en la histórica fábrica.
En el centro del anuncio se encuentra una nueva inversión de aproximadamente 45 millones de dólares, así como el lanzamiento de actividades de producción relacionadas con componentes de vehículos híbridos.
En una reunión en Roma con representantes sindicales, Stellantis presentó sus planes para la fábrica de Termoli. La compañía ha confirmado una inversión de 45 millones de dólares para comenzar a producir la transmisión eDCT, una caja de cambios de doble embrague utilizada en varios modelos híbridos de las marcas Stellantis.
Está previsto que la producción en serie de la nueva transmisión comience el 15 de septiembre de 2026. Los trabajos preparatorios ya han comenzado y se espera que la instalación de las nuevas líneas de producción esté terminada a finales de abril.
Se planean ejecuciones de producción piloto entre junio y julio para aumentar gradualmente la producción antes de que comience la fabricación a gran escala.
El nuevo programa no se limitará al montaje final. La fábrica también realizará varios pasos de producción previos al proceso final de ensamblaje de la transmisión. Las estimaciones sugieren que para alcanzar la plena capacidad de producción, se necesitarían alrededor de 288 trabajadores adicionales.
Para Stellantis, esta inversión representa un esfuerzo para compensar la cancelación del proyecto de gigafábrica de baterías ACC, que inicialmente tenía como objetivo transformar la fábrica de Termoli en un importante centro de producción de baterías.
Al mismo tiempo, Stellantis confirmó que tres motores actualmente fabricados en Termoli seguirán en producción.
El motor GSE FireFly, que impulsa varios modelos de las marcas del grupo, se actualizará para cumplir con la próxima normativa de emisiones Euro 7. Esta mejora podría extender su vida industrial mucho más allá de 2030.
El motor GME también formará parte de la línea de producción, aunque su futuro a largo plazo sigue siendo algo incierto ya que muchos de los vehículos que lo utilizan se venden principalmente en Norteamérica.
Finalmente, Stellantis confirmó que la producción de un motor V6 también continuará en Termoli. Este motor se utiliza principalmente en los modelos Maserati y en las versiones de altas prestaciones Alfa Romeo Quadrifoglio.
Los volúmenes de producción son actualmente limitados debido a las ventas relativamente modestas de vehículos Maserati, pero Stellantis dice que planea aumentar la producción en los próximos años.



