En Alemania, los inquilinos no pueden obtener beneficios subarrendando su apartamento sin consentimiento, dictaminó el miércoles el Tribunal Federal de Justicia.
El interés legítimo del inquilino en subarrendar es cubrir los gastos relacionados con la vivienda y no crear una oportunidad de beneficio, según afirmó el tribunal de Karlsruhe.
El caso se refería a un propietario que rescindió su contrato de inquilino porque había subarrendado su apartamento de un dormitorio en Berlín “con fines de lucro”.
Este hombre de 43 años cobraba 962 euros (1.150 dólares) al mes por el apartamento de 65 metros cuadrados, mientras que él solo pagaba 460 euros de alquiler.
El inquilino argumentó que había dejado el apartamento completamente amueblado, incluyendo televisión, equipo de música, lavavajillas y lavadora.
El mercado de alquiler estrechamente regulado de Alemania tiene un vacío legal para los apartamentos amueblados, lo que permite a los propietarios privados y a las empresas inmobiliarias subir los precios.
La asociación de inquilinos alemana advierte que no existe un modelo razonable para calcular cómo se deben incluir los muebles y enseres domésticos en los costes de alquiler.
El Ministerio de Justicia de Berlín está preparando normas legales sobre el recargo por muebles.
El Tribunal Federal de Justicia rechazó el recurso del inquilino, lo que significa que su orden de desalojo es firme. Por el contrario, el tribunal no se pronunció sobre la cuestión de los apartamentos amueblados.



