La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha prometido a los estados miembros de la UE y a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, que los agricultores de la UE se beneficiarían de un rápido acceso a 45.000 millones de euros a partir de 2028 en el marco de la próxima Política Agrícola Común (PAC) si se firma el acuerdo comercial con Mercosur, un último esfuerzo para ganar el apoyo de los estados miembros para el tan retrasado acuerdo.
Este es un momento crucial en los esfuerzos por finalizar el acuerdo Mercosur, que se ha estado negociando durante más de 25 años.
Von der Leyen hizo su promesa en una carta el martes mientras Francia e Italia continúan buscando garantías para sus agricultores, que temen una competencia desleal de las importaciones latinoamericanas, antes de una votación crucial sobre el acuerdo el viernes en Bruselas.
En su mensaje, von der Leyen dijo que los 45.000 millones de euros en fondos de la PAC “garantizarían que haya recursos adicionales disponibles a partir de 2028 para satisfacer las necesidades de los agricultores y las comunidades rurales”.
Esto representa dos tercios de la cantidad reservada hasta la revisión intermedia del presupuesto de la UE para 2028-2034, y se suma a una reserva de 6.300 millones de euros ya prevista para hacer frente a las perturbaciones del mercado.
Todas las miradas están puestas en Italia
Von der Leyen concluyó el acuerdo Mercosur en diciembre de 2024 con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con el objetivo de crear una zona de libre comercio al otro lado del Atlántico.
El acuerdo expuso profundas divisiones dentro de la UE. Los estados que lo apoyaron, encabezados por Alemania y España, presionaron mucho para que se firmara el acuerdo, mientras que un grupo liderado por Francia intentó bloquearlo.
El futuro del acuerdo depende ahora de Italia, cuyo apoyo es matemáticamente decisivo. El acuerdo requiere una mayoría cualificada de estados miembros, mientras que una minoría de bloqueo de sólo cuatro países que representan el 35% de la población de la UE podría descarrilarlo.
La Comisión reunirá el miércoles en Bruselas a los ministros de agricultura europeos para discutir la financiación de la PAC, así como la exigencia francesa de reciprocidad en los estándares de producción y controles más estrictos sobre las importaciones agrícolas.
Queda por ver si la promesa de von der Leyen de flexibilidad de la PAC será suficiente para influir en Roma y París. Francia ha enfrentado una profunda crisis agrícola en las últimas semanas, debilitando su apoyo, mientras que Italia podría considerar que la nueva flexibilidad es suficiente para tranquilizar a los agricultores sobre sus ingresos futuros.
Hungría y Polonia confirmaron su oposición al acuerdo antes de Navidad, mientras que Bélgica y Austria están considerando abstenerse.
Los embajadores de los 27 estados miembros votarán sobre el acuerdo el viernes. Si se aprueba, von der Leyen podría firmar el acuerdo en América Latina la próxima semana.



