No ha sido la temporada más fácil para el entrenador en jefe de Arizona State, Bobby Hurley. Esas luchas continuaron el martes en una derrota por 90-78 ante el TCU.
Una pelea al margen entre los dos equipos provocó que Hurley cayera al suelo a principios de la segunda mitad. La diversión comenzó cuando una trampa de Andrija Grbovic y Bryce Ford de Arizona State forzó un tiempo muerto, y los dos continuaron enfrentándose físicamente con Breocky Harding de TCU después del silbato.
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Los jugadores, entrenadores y personal de ambos equipos corrieron hacia la banca de los Sun Devils una vez que comenzaron los empujones y empujones, con Hurley empujando físicamente al centro de los Horned Frogs, Vianney Salatchoum. El entrenador en jefe de TCU, Jamie Dixon, se involucró y Hurley pareció caer después de tropezar con los pies de alguien.
El incidente no provocó ninguna expulsión y Hurley tampoco pareció resultar herido por la caída.
De todos modos, fue otro mal día para un entrenador ampliamente considerado como en apuros de cara a marzo. La derrota del martes marca la segunda derrota consecutiva para Arizona State, que perdió 73-68 ante Baylor el sábado.
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Los Sun Devils ahora tienen un récord de 5-10 en los 12 grandes, lo que los coloca empatados en el puesto 12 peor de la conferencia. También terminaron en el puesto 15 el año pasado con un récord de 4-16.
Hurley admitió rotundamente que “falló” en unirse a su equipo el mes pasado y que su contrato expira al final de esta temporada, lo que facilita que Arizona State siga adelante si así lo desea.



