Recuerdo que, cuando era estudiante en 1963, fui a ver la obra The Bed-Sitting Room, de Spike Milligan y John Antrobus (Obituario, 24 de diciembre), en el Comedy Theatre.
En aquella época, era normal en teatros y cines que al final de las funciones sonara el himno nacional. Después de The Bed-Sitting Room, cuando la gente empezaba a salir, de repente sonó por los altavoces un silbido bastante tosco del himno nacional.
La gente no sabía qué hacer. Algunos continuaron saliendo y otros se quedaron quietos, inseguros, esperando que terminara.
Luego vino la voz de Spike Milligan: “Cualquiera que defienda esto defenderá cualquier cosa”. »
Felipe Allen
Kentish Town, Londres



