Gaby Hinsliff tiene razón al preguntarse si la reorganización gubernamental del Servicio Nacional de Salud será el último clavo en su ataúd (la apuesta de Wes Streeting con el NHS es mayor que cualquier juego para Downing Street, 14 de noviembre). Estos despidos masivos seguramente crearán problemas.
También existen otras amenazas a la prestación de servicios del NHS. La privatización del NHS está ocurriendo ante nuestros ojos. El mes pasado, el gobierno anunciado con orgullo que “un total de 6,15 millones de citas, pruebas y operaciones fueron proporcionadas por proveedores independientes para pacientes del NHS este año”, un aumento de casi 500.000 con respecto al año pasado, lo que según el informe “ayuda a reducir los tiempos de espera (y) liberar capacidad del NHS”.
¿Cómo puede ser esto así? Hay un número limitado de médicos, enfermeras y cirujanos en el país. Si el personal médico aumenta su trabajo en el sector privado, disminuye su disponibilidad para trabajar en el NHS.
Además, es predominantemente el NHS, no el sector privado, el que forma al futuro personal del NHS. En 2002-03, sólo el 0,1% de Reemplazos de cadera del NHS fueron realizadas por el sector privado; en 2017-2018, esta cifra fue del 30%.
Investigadores de la Universidad de Newcastle han descubierto que el sector privado está reemplazando la capacidad del NHS, en lugar de aumentarla, y que esto está provocando una “reducción de la oferta interna” y “esperamos más para todos“El gobierno debería tratar urgentemente de poner fin a la dependencia del sector privado, no promoverlo. Si no lo logra, ¿quién formará a los cirujanos del futuro?
Margarita Greenwood
Ex diputado de Wirral West



