Algunas de las peores personas del mundo se han contentado con visitar Cuba en una gira de primera clase contra la pobreza, ofreciendo crédito a la dictadura represiva mientras los cubanos comunes y corrientes mueren de hambre en la oscuridad.
Medea Benjamin y Jodie Evans, fundadoras de Code Pink, estaban en el centro del convoy de “ayuda humanitaria” Nuestra América, alojándose en un hotel de 5 estrellas (el solo construir con poder) afirmando llevar alimentos y medicinas al sufrido pueblo cubano.
Los líderes del convoy se filmaron entregando magnánimamente suministros a los funcionarios cubanos, quienes seguramente dirigían la mercancía a las tiendas “especiales” denominadas en dólares estadounidenses reservadas para la élite comunista y otros clientes favorecidos.
Los voluntarios de Code Pink luciendo keffiyehs rosas se filmaron pintando un “mural de la humanidad”, felicitándose con entusiasmo por su “regalo de amor”.
Encaramado en el elegante hotel y con gafas Cartier, el locutor de podcasts de izquierda Hasan Piker elogió la “mentalidad isleña” del pueblo cubano que “festeja en las calles” y “se relaja” a pesar de no tener electricidad ni comida.
Chris Smalls, organizador sindical de almacenes de Amazon en Staten Island y veterano de la Flotilla de la Libertad de Gaza 2025, publicó selfies de sí mismo adornado con pesadas cadenas de oro y diamantes y un grueso medallón de Versace, rodeado de niños cubanos.
Recuerde el delirante alarde de Smalls ante la revista New York en 2022: “Ahora soy el salvador de todo”. »
También a bordo: los Socialistas Democráticos de América, el grupo irlandés pro-Hamas Kneecap y el parlamentario británico Jeremy Corbyn, de color rosa y que odia a los judíos.
Por supuesto, todos los idiotas de esta gira han estado ocupados con el activismo por una “Palestina libre” desde el 7 de octubre de 2023: Cuba, Palestina, Irán, el cambio climático, Black Lives Matter: los izquierdistas están montando un tiovivo de causas antiamericanas, saltando de una a otra como banderas de atención pública.
Pero este caso se lleva la palma: una celebración de autoengrandecimiento en una isla llena de gente empobrecida por la misma dictadura que celebraban los turistas “progresistas”.
Cuba apenas tiene electricidad estos días; el agua dulce y los suministros de alimentos son cada vez más escasos; la represión política, cada vez más dura, y este desfile de imbéciles se deleita en el amor de los opresores.
¿No tienen sentido de la decencia? ¿No tienen vergüenza?



