Aunque Judith Chernaik merece crédito por crear Poems on the Underground (Editorial, 19 de enero), muy pocos de los poemas elegidos capturaron cómo es allí abajo. Mi propio libro, Poems NOT on the Underground, publicado en 1996, buscaba remediar esta anomalía.
Entonces, con mis disculpas Philip Larkin: “Te joden, los trenes Northern Line / Puede que no lo digan en serio, pero lo dicen / Dicen que vienen por Camden / Cuando sabes que están atrapados en Waterloo”. Termina: “Los gobiernos transmiten miseria al hombre / Se profundiza como la propia Línea Norte / Bájate del tren lo antes posible / Y no viajes en absoluto si quieres tu salud”. »
Roger Tagholm
Londres
Homero (el poeta épico, no el padre de Bart) sabía de nuestra poca capacidad de atención mucho antes que los superiores de Netflix (Matt Damon tiene razón: teléfonos + Netflix significan que ahora estamos en la era del cine, 19 de enero).
La Odisea es poesía oral. Homero no podía contar con su audiencia para recordar quién era quién o por qué un dios atacaba a otro. Esta es la razón por la que invariablemente se describe a Telémaco como “razonable” (incluso cuando sus acciones son diferentes), a Penélope se la describe con frecuencia como “sabia” y el mar, se nos recuerda constantemente, está “negro por el vino”.
Si el director Christopher Nolan presenta sus secuencias de lucha para explicar la trama del próximo éxito de taquilla, tendrá al antiguo bardo a su lado.
Juan Keenan
Brighton



