“Aproximadamente una semana después de que comenzara la guerra, escuché una entrevista con una madre palestina llorando y hablando de su hija: ‘Era una nueva esposa’, dijo. ‘Ni siquiera le devolvimos su vestido de novia’. Sus palabras me empujaron a pintar a una mujer joven con un vestido gris azulado –viene del mundo de los difuntos– atrapada entre un grupo de mujeres. Estamos viviendo la historia. Como artistas, debemos crear imágenes para mostrarle al mundo que tenemos sentimientos. Tenemos ideas. Tenemos hijos. Existimos.
“Almas olvidadas” BIENabajoacrílico sobre lienzo, 2024; “Oscuridad”, IZQUIERDAaltotinta y acrílico sobre papel, 2024.



