Gracias a Emma Beddington por su reflexiva columna (¿Cansada de ser mujer en 2025? ¿Por qué no hacerse monja?, 1 de diciembre). Siempre es refrescante ver monjas y monjas retratadas en un contexto distinto al estereotipo de película de terror que parecemos haber heredado.
Me intrigó su mención de Sabiduría conventual: cómo las monjas del siglo XVI podrían salvar tu vida en el siglo XXI, de Ana Garriga y Carmen Urbita. Espero leerlo y tal vez lo recomiende en nuestro boletín franciscano.
Emma tiene toda la razón: hay un resurgimiento del interés entre las mujeres jóvenes por la vida religiosa. Soy hermana franciscana desde hace dos años. Si bien algunas mujeres son llamadas a una vida contemplativa y de clausura, muchas de nosotras pertenecemos a órdenes activas. Nuestro trabajo es práctico y está arraigado en el servicio a los pobres. En mi propio ministerio, dividí mi tiempo entre comedores comunitarios, refugios para personas sin hogar, asistencia alimentaria de emergencia y programas de vivienda, y con mi experiencia en atención médica, brindé apoyo médico a personas que viven en las calles.
Para mí, esta vocación ofrece lo mejor de ambos mundos. Vivo en una comunidad de mujeres y asisto a nuestros servicios de oración diarios, pero también vivo y trabajo en el centro de Londres, muy inmersa en la vida de la ciudad.
No todos los llamados a la vida religiosa prosperan detrás de los muros de los monasterios. Afortunadamente, hay muchas formas de vida religiosa –órdenes contemplativas de clausura, comunidades mixtas contemplativas/activas, órdenes apostólicas y plenamente activas–, cada una de las cuales ofrece una forma distinta de vivir la propia vocación.
Se ha vuelto cada vez más común que la gente no esté segura de qué es realmente una monja, y con la abundancia de monjas cinematográficas (pocas de ellas halagadoras) (y el desafortunado legado de algunas personas profundamente problemáticas en nuestra historia) es reconfortante encontrar escritos que nos traten con curiosidad e ingenio.
Hermana Sofía Rosa
Comunidad de San Francisco, Londres



