El número de muertos tras un accidente de tren de alta velocidad en el sur de España ha aumentado a al menos 39 personas, informó el lunes la emisora pública RTVE, citando a la Guardia Civil.
Uno de los conductores del tren murió, dijeron las autoridades.
Un total de 73 personas fueron atendidas en hospitales tras la colisión, 24 de las cuales resultaron gravemente heridas, dijo RTVE. Cuatro de los heridos graves son menores de edad, según el canal.
Muchos pasajeros quedaron varados en los trenes horas después del accidente. El jefe de bomberos, Paco Carmona, describió una operación difícil: “Es una zona de difícil acceso. La magnitud de la destrucción también fue grande. Caos, fracturas abiertas. Todo menos agradable”.
Los dos trenes de alta velocidad chocaron alrededor de las 19:40 horas. el domingo cerca de la localidad de Adamuz, en la provincia andaluza de Córdoba, informó la compañía ferroviaria española Renfe.
Un tren Iryo, que circulaba a 300 kilómetros por hora y transportaba a más de 300 personas, descarriló y quedó detenido en la vía adyacente, informó Renfe. En ese preciso momento pasaba un tren de Renfe que venía en sentido contrario con unas 200 personas a bordo, chocando contra el tren Iryo y también descarrilando.
El tren Iryo era operado por la empresa italiana Trenitalia.
“El impacto fue tan violento que los dos vagones delanteros del tren de Renfe salieron despedidos de las vías”, dijo el ministro de Transportes español, Óscar Puente.
Los vagones cayeron a un terraplén de 4 metros y quedaron prácticamente destruidos.
Se suspende el servicio en la ruta clave entre Madrid y Andalucía.
El primer ministro español, Pedro Sánchez, ha prometido ayuda rápida. “Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país”, escribió en la plataforma X.
Junto a la Casa Real de Madrid y muchos otros, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también expresó su más sentido pésame a las familias de las víctimas y al pueblo español.



