El primer ministro francés, Sebastien Lecornu, anunció el lunes que aprobaría el presupuesto del país para 2026 sin votación en la Asamblea Nacional, en un intento por reducir la creciente deuda nacional del país.
Hablando en París, Lecornu dijo que se apegaba a los planes para reducir el déficit presupuestario al 5% para tratar de evitar el caos en Francia y poner fin a la disputa presupuestaria que lleva semanas.
Dijo que ahora había un borrador que al menos tenía en cuenta las demandas de diferentes facciones políticas después de que se hizo imposible llegar a un acuerdo sobre el presupuesto en la Asamblea.
Es probable que otros estados miembros y mercados de la UE acojan con agrado esta decisión, ya que las empresas tendrán una visión clara de las inversiones y el empleo y el sector público también podrá invertir.
Bruselas también debería adoptar una actitud positiva.
Lecornu tendrá que recurrir ahora a un artículo de la Constitución que permite adoptar leyes en tres etapas sin votación. El artículo ha sido utilizado varias veces en Francia.
Aunque Lecornu se enfrentará a una moción de censura presentada por la oposición, parece poco probable que esto derribe su gobierno de centroderecha, ya que el primer ministro se ha ganado el apoyo del Partido Socialista a través de concesiones presupuestarias.
Entre ellos, la cancelación de las controvertidas reformas de las pensiones del presidente Emmanuel Macron, que elevan la edad de jubilación. Tampoco habrá aumento general de impuestos y se brindará ayuda adicional a las personas de bajos ingresos.



