Un reciente fallo judicial revela una red financiera secreta que canaliza millones de dólares a Hamás a través de intermediarios en Israel, apoyando el terrorismo en Gaza y Cisjordania.
Una decisión reciente del Tribunal de Distrito Central ha expuesto una red financiera secreta diseñada para canalizar dinero hacia Hamás, apoyando los esfuerzos del grupo terrorista en el conflicto entre Israel y Gaza.
Los afiliados de Hamás con base en Türkiye coordinaron la transferencia de millones de shekels a contactos en Cisjordania y Gaza a través de intermediarios que operan en Israel.
En el centro de esta operación estaba Fadi Arabi, cuyo hermano está vinculado a miembros de Hamás en Türkiye.
A Arabi se unieron varias otras personas en la operación. Una de estas personas, Adem Dolani, fue condenada a cinco años de prisión y una multa de 270.000 NIS.
Según la acusación enmendada, Dolani fue reclutado por su amigo Muhammad Alziz y, con otros cómplices, ejecutó siete transferencias financieras por un total de aproximadamente 2,2 millones de shekels. Estos fondos supuestamente estaban destinados a “ayudar, promover o recompensar la comisión de delitos terroristas graves”.
El acusado intentó borrar pruebas.
La acusación también revela que Dolani tomó medidas para borrar evidencia de sus actividades eliminando las comunicaciones con sus asociados y contactos turcos, siguiendo instrucciones que había recibido.
En su argumento de sentencia, la fiscalía enfatizó la gravedad de los crímenes y dijo que Dolani era plenamente consciente de que los fondos estaban destinados a actividades terroristas. Pidieron una multa sustancial como medida disuasoria, señalando que los numerosos traslados indicaban un mayor nivel de implicación que otros acusados en el caso. Sin embargo, reconocieron la cooperación de Dolani, su pronta confesión y el tiempo que ayudó a ganar en el tribunal.
Por el contrario, la defensa pidió clemencia, destacando la difícil situación financiera de Dolani y el hecho de que su familia dependía de la asistencia social y de vivienda. Señalaron que los antecedentes penales de Dolani consistían únicamente en delitos contra la propiedad, que según ellos no eran particularmente graves, y subrayaron que asumió toda la responsabilidad por sus acciones.
El propio Dolani expresó su pesar y afirmó que inicialmente no entendía las implicaciones de sus acciones para la seguridad y que estaba motivado por dificultades financieras.
El juez Michael Karshan aceptó el acuerdo de culpabilidad, calificándolo de “apropiado y equilibrado” dado el alcance de la ayuda en tiempos de guerra a Hamás y la confesión temprana de Dolani, así como su falta de antecedentes de crímenes relacionados con la seguridad.
“Aunque el acusado no fue el líder ni el iniciador de las transferencias financieras, realizó siete transferencias a Hamás después de la Ataque del 7 de octubre“, señaló el juez.



