Xavi Simons se rompió el ligamento cruzado anterior y estará de baja unos ocho meses. El centrocampista del Tottenham se lesionó durante la victoria de su equipo por 1-0 sobre los Wolves el sábado y no estará disponible durante el resto de la batalla por la supervivencia del club en la Premier League. Su devastación se ha visto agravada al saber que no podrá jugar con Holanda en la final de la Copa del Mundo de este verano.
Simons fue derribado en camilla en Molineux en el minuto 63 después de torcerse la rodilla en el césped mientras perseguía un balón hacia la línea de banda. Es un duro golpe para él y para el club, cuyo nuevo entrenador, Roberto De Zerbi, contaba con la creatividad del joven de 23 años para luchar contra el descenso. A pesar de la victoria contra los Wolves, que fue la primera de los Spurs en 16 partidos de liga, siguen en el puesto 18 en la tabla, dos puntos detrás del West Ham, que ocupa el puesto 17, a falta de cuatro partidos.
De Zerbi se quedó sin nueve jugadores debido a una lesión en el Wolves, mientras que durante el partido también perdió al delantero Dominic Solanke por una lesión muscular. Los Spurs serán los siguientes en acción en el Aston Villa el domingo.
Simons publicó un conmovedor mensaje en su cuenta de Instagram. “Dicen que la vida puede ser cruel y hoy lo es”, afirmó. “Mi temporada terminó abruptamente y sólo estoy tratando de procesarlo. Honestamente, estoy desconsolado. Nada de esto tiene sentido. Todo lo que quería hacer era luchar por mi equipo y ahora me han quitado la capacidad de hacerlo, con la Copa del Mundo”.



