Este artículo apareció por primera vez en EnfoqueGuru.
Darren Woods, director ejecutivo de Exxon Mobil (NYSE:XOM), prevenido que las prohibiciones nacionales de exportación de combustibles podrían aumentar la presión sobre el mercado energético mundial a medida que los gobiernos responden a los trastornos causados por la guerra en el Medio Oriente. Países como China, Rusia y Corea del Sur han prohibido o restringido las exportaciones de diésel u otros combustibles, medidas que pueden parecer políticamente útiles en el corto plazo pero que eventualmente podrían limitar el suministro que necesita el mercado global. Woods dijo en una entrevista con CNBC el viernes que políticas como prohibiciones de exportación de productos, impuestos a las ganancias extraordinarias y topes de precios pueden parecer atractivas en este momento, pero podrían conducir a una disminución de la oferta.
La advertencia llega en un momento delicado para los inversores del sector energético. El conflicto en Medio Oriente ha cerrado efectivamente el Estrecho de Ormuz, creando una importante perturbación en los flujos globales de combustible y haciendo que las decisiones políticas fuera de Estados Unidos sean más importantes para el camino hacia la recuperación. Woods argumentó que este tipo de acciones gubernamentales podrían hacer que el reequilibrio del mercado sea más difícil, no más fácil, porque limitar las exportaciones restringe el flujo de combustible a los mercados que lo necesitan. Para los inversores, la cuestión clave no es sólo el conflicto en sí, sino también si la intervención gubernamental podría prolongar el shock de oferta más de lo esperado.
Woods dijo que la recuperación del conflicto en el Medio Oriente podría tomar mucho más tiempo de lo que tomaría de otra manera, ya que los gobiernos fuera de Estados Unidos adoptan políticas que limitan la oferta. Ésa es la señal de inversión en la advertencia: si las restricciones a las exportaciones, los límites de precios y medidas similares reducen la disponibilidad de combustible, los mercados energéticos mundiales podrían permanecer ajustados por más tiempo. El mensaje de Exxon tiene menos que ver con la política a corto plazo y más con la disciplina de la oferta, el acceso al mercado y el riesgo de que una intervención bien intencionada pueda potencialmente frenar la recuperación de una de las perturbaciones energéticas más importantes que enfrentan actualmente los inversores.



