KUALA LUMPUR (Reuters) – Malasia expresó el jueves sus objeciones a la sorpresiva decisión de Noruega de revocar las aprobaciones de exportación de un sistema de misiles de ataque naval para sus buques de guerra, diciendo que la medida amenazaría los planes de defensa de Kuala Lumpur y dañaría la seguridad regional.
El Ministerio de Defensa de Malasia dijo la semana pasada que pediría a Oslo una aclaración sobre la decisión, que según los funcionarios se tomó pocos días antes de la fecha prevista para la entrega de los misiles en marzo.
Un portavoz del gobierno de Malasia dijo el miércoles que el país también estaba considerando posibles acciones legales, sin especificar detalles.
El primer ministro Anwar Ibrahim dijo el jueves que planteó las objeciones de Malasia en una llamada telefónica con su homólogo noruego Jonas Gahr Stoere, calificando la decisión de detener las exportaciones de misiles como “unilateral e inaceptable”.
“Los contratos firmados son instrumentos solemnes. No son confeti esparcidos tan caprichosamente”, dijo Anwar en un comunicado publicado en Facebook.
“Si los proveedores europeos de defensa se reservan el derecho de dar marcha atrás con impunidad, su valor como socios estratégicos se pierde”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega dijo que “la semana pasada había decidido revocar ciertas licencias de exportación vinculadas a tecnologías específicas que ahora están sujetas a controles más estrictos.
Kongsberg Defence & Aerospace AS, el proveedor del sistema de misiles, dijo a Reuters que las decisiones de autorización de exportación fueron tomadas por las autoridades noruegas y cumplían plenamente con todas las regulaciones aplicables.
Anwar dijo que la medida tendría serias implicaciones para “la preparación operativa de defensa de Malasia y su programa de modernización de Buques de Combate Litoral (LCS)”.
“Esto sin duda tendrá consecuencias más amplias en el equilibrio regional”, afirmó.
El proyecto LCS de Malasia, lanzado en 2011 y que involucra seis barcos con un costo inicial de 6 mil millones de ringgit, ha enfrentado serios problemas de mala gestión, con costos que se han disparado a lo largo de los años.
El proyecto se relanzó en 2023 tras una revisión gubernamental y se tomó la decisión de adquirir cinco embarcaciones en lugar de seis.
La entrega del primer buque, originalmente programada para agosto de este año, se retrasó hasta diciembre debido a retrasos en las entregas de equipos por parte de los fabricantes y problemas de retrabajo en curso.
(Reporte de Rozanna Latiff; Reporte adicional de Danial Azhar; Editado por David Stanway)



