La Coalición Internacional para Cineastas en Peligro está pidiendo la liberación “inmediata e incondicional” del director y guionista egipcio Omar Salah Marei, quien está detenido tras las rejas en El Cairo bajo cargos falsos de “difundir deliberadamente noticias falsas”, basados en publicaciones en sus cuentas de redes sociales.
Omar Salah Marei, de 35 años, conocido en la comunidad cinematográfica egipcia por varios cortometrajes que mezclan humor y agudos comentarios sociales y políticos, fue arrestado la noche del 11 de mayo en su departamento de El Cairo donde, según el ICFR, agentes de seguridad vestidos de civil “derribaron la puerta, confiscaron cuatro computadoras portátiles, dos teléfonos, dinero en efectivo y guiones para futuros proyectos, y llevaron a Omar a un lugar no revelado” sin orden judicial.
“Durante seis días, ninguna autoridad reconoció haberlo detenido y no tuvo contacto con su familia ni con su abogado”, dijo el CIFR en un comunicado.
Salah Marei luego reapareció el 16 de mayo ante la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado de Egipto, que es “el proceso legal más serio en el país”, según el CIFR. Su abogado, el destacado defensor de los derechos humanos Khaled Ali, confirmó al CIFR que Salah Marei ha sido sometido por las autoridades egipcias a 15 días de detención preventiva, en espera de una investigación. El cargo: “difundir deliberadamente noticias falsas, basadas en publicaciones en sus cuentas de redes sociales”, dijo el ICFR.
La próxima audiencia judicial, que se celebrará el 25 de mayo, determinará si se prorroga la prisión preventiva de Omar Salah Marei. No fue posible contactar inmediatamente a las autoridades egipcias para hacer comentarios.
El CIIF destacó en su comunicado que Salah Marei sufre un problema de salud que añade un nivel de urgencia a este asunto.
“Omar sufre una alteración de la tiroides que requiere un tratamiento diario que no debe ser interrumpido. Tres meses antes de su detención, fue operado de la muñeca – nueve tornillos, dos placas metálicas – y aún se encontraba en rehabilitación activa y fisioterapia cuando se lo llevaron”, se indica en el comunicado. “No tenemos motivos para creer que haya recibido tratamiento médico durante los nueve días que permanece detenido. La Fundación para el Apoyo de la Ley y la Democracia ha declarado que negarle el acceso a medicamentos y atención durante su desaparición ya puede constituir malos tratos según el derecho internacional”, añade el comunicado.
“Omar no es un disidente en el sentido político convencional”, continúa el comunicado. “Es un cineasta con formación en ingeniería que llegó al cine por iniciativa propia y que utiliza la comedia como vehículo de comentario social”.
El ICFR, fundado por el Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam, el Festival Internacional de Cine de Róterdam y la Academia de Cine Europeo, para defender y actuar en solidaridad con los cineastas que se encuentran en peligro grave y agudo, se compromete a seguir supervisando de cerca este caso e informar sobre futuros acontecimientos.



